marzo 8, 2026

MALTRATO ANIMAL A LA VISTA DEL ALCALDE DE VILLA DE REYES

El 16 de septiembre, habitantes de la comunidad de Pardo, en Villa de Reyes, fueron testigos de un presunto “juego” que rápidamente despertó indignación. Durante la actividad, jinetes montados a caballo utilizaron un gallo como instrumento para golpearse entre sí, en medio de lo que se presentó como espectáculo ante la población.

La reacción no se hizo esperar. Vecinos y testigos señalaron que se trató de un acto de violencia injustificable, pues el uso de animales en dinámicas de agresión no puede ampararse bajo el argumento de tradición o costumbre. El maltrato animal quedó expuesto frente a la mirada de todos, sin que existiera ninguna intervención preventiva o correctiva por parte de las instancias municipales.

El caso no solo levantó indignación social, sino que también evidenció un vacío de autoridad. Ninguna de las áreas encargadas de velar por la seguridad, cultura o bienestar actuó en un evento que fue público, abierto y difundido incluso en redes sociales. La ausencia de protocolos, inspecciones o simples medidas de supervisión confirmó que la administración municipal optó por la inacción.

La crítica vecinal apunta de manera directa al alcalde Ismael Hernández Martínez. Habitantes cuestionaron que no exista un mínimo control para frenar actividades que involucran violencia y ponen en entredicho el respeto a los animales. La omisión, subrayan, equivale a permitir que se perpetúen prácticas que contradicen valores básicos de bienestar y legalidad.

En redes sociales circulan imágenes y videos del evento, multiplicando la indignación y poniendo bajo escrutinio el papel de un gobierno municipal que, pese a contar con mecanismos legales y administrativos, decidió no intervenir.