AYUNTAMIENTO DE SANTA MARÍA DEL RÍO QUIERE COMPRAR A LA PRENSA
El ayuntamiento de Santa María del Río, encabezado por Isis Ayde Díaz Hernández, enfrenta nuevas críticas luego de que diversos medios de comunicación denunciaran intentos de ser “comprados” para garantizar una cobertura favorable. De acuerdo con testimonios, en días previos al informe de Gobierno del pasado 29 de septiembre, el director de Comunicación, Salvador Domínguez, solicitó vía WhatsApp a varios periodistas datos sobre el alcance de sus páginas, posibles servicios de transmisión o cobertura y sus costos, lo que evidenció el interés por controlar la narrativa en torno a la gestión municipal.
El episodio resultó especialmente contradictorio porque la propia administración había sostenido en repetidas ocasiones que “no necesitaba comprar medios”, llegando incluso a tachar de “chayoteros” a quienes ejercían críticas. Sin embargo, al llegar el día del informe, la ausencia de cobertura en vivo desde las cuentas oficiales y la escasa presencia de prensa independiente dejaron en claro el rechazo a esos métodos y abrieron suspicacias sobre un intento deliberado de ocultar información a la ciudadanía.
La polémica se suma a una serie de prácticas que, en poco más de un año de gestión, han marcado a la administración de Díaz Hernández. Entre ellas se encuentra el uso de páginas y perfiles falsos, como El Informante SMR, SantaTV o Noticiero Local SMR, que difunden mensajes a favor de la presidenta y arremeten contra opositores políticos o ciudadanos críticos, además de perfiles anónimos que en grupos comunitarios descalifican cualquier inconformidad.
A esta estrategia digital se agregan otros señalamientos que han deteriorado la imagen de la alcaldesa: desde abusos policiacos, además del polémico nombramiento de Filemón Juárez Santana, quien fue señalado de actos de corrupción en su paso por la Policía Vial de la capital, hasta despidos abruptos que han sido calificados como inhumanos. En el propio gabinete varios directores han renunciado por no prestarse a prácticas irregulares, mientras que al interior del ayuntamiento se multiplican acusaciones de nepotismo, como el caso de su sobrina Areli Díaz, nombrada en un cargo directivo pese a no cumplir con el perfil requerido.
La falta de transparencia en sueldos y recursos, así como las obras inconclusas, aquellas que quedaron en el abandono tras un banderazo inicial o la molestia en comunidades que siguen esperando proyectos prometidos desde hace meses, son solo algunos ejemplos. En paralelo, crece la percepción de que la alcaldesa prepara un camino para su hijo, Osiris Díaz Hernández, quien ha sido visto en oficinas municipales coordinando reuniones sin tener cargo oficial, lo que aviva la sospecha de una sucesión familiar rumbo al 2027, a pesar de la negativa de Morena a prácticas de nepotismo.
La denuncia de los medios, por tanto, no es un hecho aislado, sino que se inserta en un contexto donde el ayuntamiento de Santa María del Río es acusado de reproducir viejas prácticas de control político, manipulación y simulación, justo cuando prometía hacer lo contrario.
