CLAUDIA SHEINBAUM SE HUNDE EN RANKING DE POPULARIDAD
La encuesta global Morning Consult, que se convirtió en un referente para Andrés Manuel López Obrador, revela un escenario totalmente opuesto para su sucesora. Claudia Sheinbaum, que hace un año era presentada como continuidad brillante del proyecto, enfrenta ahora un retroceso que no puede ser matizado.
En noviembre de 2024, al estrenar la banda presidencial, Sheinbaum arrancó con 62% de aprobación y solo 29% de rechazo. Ese arranque la colocó en el segundo lugar mundial, justo detrás de Narendra Modi. Morena celebró la cifra como prueba de legitimidad internacional, replicó la medición y convirtió a Morning Consult en referencia para reforzar la idea de un gobierno que nacía fuerte.
Pero un año después, el entusiasmo se desinfló con velocidad. La nueva medición marca 41% de aprobación y 53% de desaprobación, casi el doble de rechazo en apenas doce meses. El salto no es marginal, sino que representa una caída neta de 24 puntos que la empuja al noveno lugar del ranking global, muy lejos de la élite.
El contraste entre el arranque y la situación actual es difícil de ignorar. Si en 2024 las cifras funcionaron como argumento para sostener que la transición había sido tersa y bien recibida en el exterior, las de 2025 apuntan a lo contrario: un desgaste prematuro que deja más preguntas que certezas.
La lectura internacional parece haber cambiado de tono. La caída no solo implica pérdida de popularidad, sino un viraje en la percepción externa sobre la conducción del país. Con un rechazo que crece más rápido de lo esperado, la narrativa del “arranque sólido” pierde fuerza y abre espacio a cuestionamientos sobre decisiones, ritmos y resultados del nuevo gobierno.
