marzo 7, 2026

HOMICIDIO DE ESTUDIANTE DE LA UASLP FUE POR UN ASALTO MAL PLANEADO

La Fiscalía General del Estado informó la captura de Eduardo Rafael N., barbero de 25 años, quien reconoció haber detonado el arma que privó de la vida al pasante de Estomatología, Jorge Dávila Ramírez. Las primeras indagatorias revelan que el hecho no fue un ataque selectivo, sino la consecuencia de un intento de asalto improvisado. El joven estudiante se encontraba estacionado conversando con una amiga cuando ocurrió el crimen.

El testimonio del detenido apunta a que la noche del suceso fue producto de una acción precipitada. Eduardo Rafael aseguró haber aceptado participar en un delito sugerido por su cuñado, apodado “Pale”, quien lo impulsó a salir en busca de un vehículo para robar. Ambos caminaron hacia la Alameda, donde un tercer implicado, Ángel, los aguardaba en un automóvil Ibiza negro. La intención era localizar un vehículo en zona de Lomas para cometer el robo.

Según la reconstrucción de los hechos, el grupo encontró un Cupra gris ocupado por el estudiante y una acompañante. Eduardo sometió a la joven mientras Ángel forcejeaba con el universitario para arrebatarle las llaves. En medio de la tensión, el arma calibre 9 mm pasó de mano en mano sin advertencia de que estaba cargada. El detenido declaró que solo apuntó para intimidar, pero durante el jaloneo el arma se disparó, hiriendo fatalmente al joven en el pecho.

Tras el impacto, los tres presuntos responsables huyeron del lugar. Durante la fuga, poncharon una llanta al golpear una varilla y continuaron su marcha por la Carretera 57, donde arrojaron el teléfono de la víctima para evitar su localización. Esta secuencia evidencia que no existió planeación ni objetivo dirigido, sino una cadena de decisiones negligentes que culminó en la muerte de un estudiante y en la posterior captura del presunto tirador.