MARICHIS FEMENILES CONQUISTAN PARÍS Y ROMPEN ESTEREOTIPOS
La presencia femenina en el mariachi sigue abriéndose paso en espacios dominados históricamente por hombres, y el Festival de la Mujer Mariachi Europa, realizado en París, se convirtió este fin de semana en la prueba más visible de este avance. Cuatro agrupaciones integradas completamente por mujeres —dos mexicanas, una británica y una francesa— mostraron que este género puede reinventarse sin perder su esencia.
Durante el encuentro participaron Flor de Agave (Guadalajara), Cielito Lindo (Durango), Las Adelitas (Reino Unido) y Arrieras Somos (Francia), esta última fundada por la mexicana Alicia Leos, quien también impulsa la organización del festival. Leos explicó que su intención es abrir un espacio formal para visibilizar a mujeres intérpretes, ya que su participación continúa siendo minoritaria dentro del mundo mariachi.
Las Adelitas, fundadas en 2013 por Anna Csergo, surgieron como respuesta a la dificultad de varias músicas para encontrar su voz en agrupaciones masculinas. Csergo recordó que, en muchos casos, la presencia femenina era tratada como algo ornamental más que como un aporte artístico. Con su propia banda, buscó demostrar que pueden dirigir, ejecutar y crear desde un lugar de plena autonomía.
Las integrantes de estos grupos coinciden en que el mariachi hecho por mujeres no sólo abre nuevas posibilidades musicales, sino que también plantea formas diferentes de organización interna. Decisiones colectivas, espacios de escucha y adaptaciones vocales son parte de los procesos creativos que han consolidado sus propuestas. Además, algunas agrupaciones reinterpretan clásicos del repertorio desde una mirada contemporánea y feminista, actualizando letras y expresiones para ajustarlas a nuevas narrativas.
Aunque pareciera un fenómeno reciente, especialistas como la etnomusicóloga Cándida Jáquez recuerdan que las mujeres mariachis existen desde principios del siglo XX y que varias agrupaciones femeninas surgieron desde mediados del siglo pasado. Sin embargo, gran parte de esa historia fue invisibilizada en México y Estados Unidos. Investigadoras trabajan actualmente en recuperar archivos, testimonios y trayectorias para reconstruir una presencia que nunca fue anecdótica, sino sistemáticamente borrada.
