ROSA ICELA ACUSA QUE BLOQUEOS EN MÉXICO TIENEN FINES POLÍTICOS
La respuesta de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, a las protestas campesinas volvió a exhibir una postura más cercana al regaño que a la negociación. En vez de abrir canales de diálogo ante los bloqueos carreteros, la funcionaria federal decidió subir el tono y lanzar acusaciones de “motivación política”, como si descalificar al interlocutor resolviera el conflicto. Su mensaje, lejos de construir puentes, incendió aún más un ambiente ya cargado.
En un discurso que sonó infantil y reactivo, Rosa Icela aseguró que los líderes pertenecen a partidos como PRI, PAN y PRD, reduciendo la protesta a una supuesta maniobra electoral. La narrativa de “todo es oposición” repite el libreto que la propia 4T ha llevado al límite, sin reconocer que detrás hay productores que reclaman atención, no etiquetas partidistas. La secretaria eligió la confrontación antes que escuchar.
La secretaria también recuperó viejos expedientes para insinuar que varios dirigentes tienen procesos abiertos por obstrucción de vías desde años atrás, usándolos como argumento para restar legitimidad a las movilizaciones. El gesto recordó más a una advertencia disfrazada que a un intento de entendimiento institucional, evidenciando su incomodidad ante las exigencias del sector rural.
Mientras los campesinos piden mesas de trabajo, Segob respondió recordando que también los está investigando. Ese doble mensaje de «ven a dialogar, pero antes revisa tus carpetas» refleja una conducción política que apuesta por el desgaste y la intimidación, no por soluciones reales.
