CANADÁ SE CIERRA Y MÉXICO ESCALA EN EL COMERCIO DE EUA
El mapa comercial de Norteamérica cambió por completo este año. En los primeros ocho meses, México se colocó como el principal destino de exportaciones de Estados Unidos, no por un incremento en su demanda, sino por el giro nacionalista de Canadá, que respondió con aranceles espejo al gravamen de 25% impuesto por Donald Trump bajo la IEEPA en marzo y elevado a 35% en agosto.
Los datos de Canadá despejan cualquier duda: entre enero y agosto, las compras externas del país gobernado por Mark Carney crecieron 5%, lo que confirma que su demanda interna no cayó. La reacción tomó un tono nacionalista, con retiros de productos de anaqueles, etiquetas de origen visibles y campañas para limitar el consumo de bienes estadounidenses.
En agosto, cuando Canadá registró su menor volumen de importaciones desde Estados Unidos, el tablero se movió y México tomó la cima sin un impulso propio. Cifras del Banco de México muestran que las importaciones mexicanas desde Estados Unidos cayeron 6%, lo que evidencia que el ascenso se debió al choque entre Ottawa y Washington.
Las fricciones siguen. Carney mantuvo los aranceles espejo sobre productos que, según su gobierno, violan el T-MEC. Las negociaciones con Estados Unidos permanecen suspendidas desde el 24 de octubre, tras el episodio en Ontario que usó la imagen de Ronald Reagan para defender los aranceles y avivó la tensión política. Ese silencio abre espacio para que México conserve el liderazgo alcanzado este verano.
En paralelo, Carney no se apresura. Señaló que hablará con Trump “cuando sea apropiado”, posiblemente en las próximas semanas. “Espero hablar con el presidente pronto, pero no tengo ningún tema urgente que tratar con él en este momento”, afirmó.
Mientras Canadá aumentó sus compras externas, países como México y China aprovecharon el reacomodo y registraron un repunte ante la caída en la demanda de bienes estadounidenses.
