CHECO PÉREZ REABRE POLÉMICA CON RED BULL EN EL ARRANQUE DE 2026
Sergio “Checo” Pérez inició el 2026 como protagonista fuera de la pista. En su regreso a la Fórmula 1 con Cadillac, el tapatío no esquivó el pasado y habló con franqueza sobre lo que significó ser compañero de Max Verstappen en Red Bull, una experiencia que definió como la más complicada dentro de la categoría.
El mexicano, ganador de seis Grandes Premios y con 39 podios en la F1, recordó su etapa de cuatro temporadas en la escudería de Milton Keynes, marcada tanto por momentos de gloria —como las victorias en Mónaco y Bakú— como por un progresivo desgaste interno que terminó con su salida. Pérez aseguró que desde el inicio quedó claro que el proyecto giraba en torno a Verstappen.
Checo explicó que, en una primera etapa, su rendimiento incluso superaba al del neerlandés, especialmente en el simulador y en el arranque de varios fines de semana de carrera. Sin embargo, detalló que la introducción de ciertas mejoras técnicas cambió por completo su desempeño, generándole dudas, errores y una pérdida de confianza que impactó directamente en sus resultados.
El piloto mexicano señaló que situaciones clave, como el accidente en Bakú y la falta de continuidad en las actualizaciones del monoplaza, marcaron el punto de quiebre definitivo. Afirmó que, a partir de ese momento, el desarrollo del auto se enfocó únicamente en Verstappen, mientras él quedó relegado dentro de la estructura del equipo.
Finalmente, Pérez relató episodios de su salida de Red Bull, incluyendo conversaciones con Christian Horner sobre el futuro del equipo y la gestión de otros pilotos. Ahora, con Cadillac, el mexicano inicia una nueva etapa en la F1, decidido a recuperar protagonismo en pista y demostrar que su historia en la máxima categoría aún tiene capítulos por escribir.
