marzo 7, 2026

MÉXICO REAFIRMA SU POSTURA DE NO INTERVENCIÓN

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, emitió un posicionamiento institucional en torno a los hechos ocurridos recientemente en Venezuela, subrayando que la postura del Estado mexicano frente a cualquier forma de intervención extranjera es clara, histórica y sin ambigüedades. Recalcó que México rechaza de manera categórica la injerencia en los asuntos internos de otras naciones.

Desde una visión anclada en la experiencia histórica de América Latina, la mandataria señaló que las intervenciones externas no han generado democracia, bienestar ni estabilidad duradera. Por el contrario, enfatizó que solo los pueblos tienen la facultad de decidir su destino, ejercer soberanía sobre sus recursos y definir libremente su forma de gobierno.

Sheinbaum recordó que este principio no solo está consagrado en la Constitución mexicana, sino también en la Carta de las Naciones Unidas y en el derecho internacional, donde se establece el respeto a la soberanía, la integridad territorial y la libre determinación de los pueblos como normas fundamentales que deben cumplirse sin excepción.

En su mensaje, sostuvo que las acciones unilaterales y el uso de la fuerza no pueden ser la base de las relaciones internacionales en el siglo XXI, ya que no conducen ni a la paz ni al desarrollo. En contraste, planteó que el continente americano debe avanzar hacia una visión sustentada en la cooperación, la inversión productiva y el bienestar social, especialmente ante los retos de la competencia económica global.

La presidenta delineó cinco ejes para esa nueva visión continental: respeto irrestricto a la soberanía, inversión para el desarrollo, integración económica regional, bienestar social como centro del crecimiento y diálogo permanente entre iguales. Afirmó que América no pertenece a una potencia ni a una doctrina, sino a los pueblos que la conforman.

En materia de seguridad y combate al narcotráfico, Sheinbaum destacó que México mantiene un entendimiento con Estados Unidos basado en respeto mutuo, responsabilidad compartida y cooperación sin subordinación. Señaló que los resultados incluyen una reducción significativa del homicidio doloso y acciones contundentes contra el tráfico de drogas.

Finalmente, reiteró que en México manda el pueblo y que el país es libre, independiente y soberano. La presidenta concluyó que la cooperación internacional es necesaria y bienvenida, pero dejó en claro que la subordinación y la intervención no tienen cabida en la política exterior mexicana.