marzo 7, 2026

MÉXICO EXIGE SALIDA PACÍFICA A CRISIS EN VENEZUELA

Durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos, celebrada en Washington y convocada por Colombia, México sostuvo que la crisis en Venezuela debe atenderse exclusivamente por vías pacíficas y con pleno respeto a la voluntad del pueblo venezolano.

La postura fue expuesta por el representante permanente de México ante la OEA, Alejandro Encinas, quien expresó la preocupación del gobierno mexicano por la agresión militar unilateral de Estados Unidos contra Venezuela y advirtió sobre el riesgo de que estas acciones se extiendan a otros países de la región, poniendo en peligro la paz y la estabilidad continental.

Encinas agradeció a Colombia, en su calidad de presidencia del Consejo Permanente, la convocatoria de la sesión, la cual México copatrocinó, y subrayó que los hechos registrados en Venezuela exigen una reflexión hemisférica responsable, apegada al derecho internacional y orientada a preservar la democracia y la estabilidad regional.

El diplomático enfatizó que la no intervención es un principio histórico y constitucional de la política exterior mexicana, al señalar que la soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son negociables ni opcionales. Afirmó que las acciones militares vulneran la Carta de la ONU, la Carta de la OEA y otros tratados internacionales que regulan el uso de la fuerza entre Estados.

México reiteró su llamado a cesar cualquier acto de agresión contra Venezuela y a privilegiar el diálogo como única vía para la solución del conflicto, al advertir que los cambios de régimen impulsados desde el exterior han profundizado históricamente los conflictos en América Latina y debilitado la cohesión social de las naciones.

Finalmente, Encinas recordó que América Latina y el Caribe son reconocidos como una zona de paz y sostuvo que sólo un proceso inclusivo, liderado por las y los propios venezolanos, puede conducir a una solución democrática y sostenible, reiterando la disposición de México a apoyar esfuerzos de mediación que contribuyan a evitar una escalada regional.