marzo 7, 2026

EL K-POP ROMPE EL CERCO Y APUNTA A SU PRIMER GRAMMY

El K-pop, consolidado desde hace años como una potencia de la cultura pop global, podría hacer historia en la próxima edición de los Premios Grammy, luego de que artistas asociadas al movimiento recibieran nominaciones en las categorías más importantes de la ceremonia, algo inédito hasta ahora.

Rosé, integrante del grupo Blackpink, se convirtió en la primera artista formada bajo el sistema del K-pop en ser nominada a Grabación del Año gracias a “APT.”, su colaboración con Bruno Mars. A ello se suma la presencia de “Golden”, interpretada por Ejae junto a Audrey Nuna y Rei Ami para la banda sonora de KPop Demon Hunters, dentro de la categoría de Canción del Año.

La lista se completa con Katseye, agrupación creada por la empresa HYBE bajo el modelo de entrenamiento del K-pop, que compite como Mejor Artista Nuevo. Estas nominaciones marcan la primera ocasión en la que proyectos vinculados al K-pop figuran en las cuatro categorías principales de los Grammy.

Especialistas en estudios coreanos advierten que este reconocimiento responde a una versión más híbrida y globalizada del K-pop. Señalan que, aunque las artistas fueron formadas bajo el sistema surcoreano, su música está diseñada para audiencias occidentales, con letras mayoritariamente en inglés y una estética más cercana al pop convencional.

Otros analistas destacan que este momento refleja un cambio en la percepción del K-pop, que dejó de ser considerado un fenómeno de nicho para integrarse plenamente a la música pop global. Factores como colaboraciones con figuras internacionales, plataformas como Netflix y una menor barrera lingüística habrían facilitado este salto.

Sin embargo, persiste el debate sobre si un eventual triunfo representaría realmente una victoria histórica del K-pop. Mientras algunos sostienen que es cuestión de tiempo para que el género gane un Grammy, otros apuntan que el reconocimiento también evidencia la transformación de la industria musical estadounidense y una redefinición cada vez más flexible de lo que hoy se entiende como K-pop.