MÉXICO DESAFÍA PRESIÓN DE EUA Y LIDERA ENVÍOS DE PETRÓLEO A CUBA
México se ha consolidado como el principal proveedor de petróleo y derivados a Cuba, en un contexto internacional marcado por la presión de Estados Unidos para limitar el abasto energético a la isla, tras la reducción de envíos desde Venezuela. Esta decisión eleva el costo político de la relación bilateral con Washington y coloca al país en el centro del debate energético regional.
Mientras el Gobierno de Claudia Sheinbaum ha reiterado que los embarques de crudo continuarán, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, aseguró que hasta ahora no se ha solicitado formalmente a México frenar los envíos. No obstante, la postura no disipa los riesgos ante un entorno político volátil en la Casa Blanca.
El fin de semana pasado arribó a la bahía de La Habana el buque Ocean Mariner con alrededor de 86 mil barriles de combustible procedente de México, de acuerdo con datos del Instituto de Energía de la Universidad de Texas. Para analistas, este tipo de operaciones vuelve más visible a México como exportador hacia Cuba y, con ello, más expuesto a eventuales represalias comerciales.
Especialistas como Ramsés Pech y Gonzalo Monroy advierten que el vínculo energético entre ambos países no es nuevo, pero sí el contexto político. Señalan que la producción de Pemex, actualmente por debajo de sus metas, limita el margen de maniobra y genera un costo de oportunidad, ya que cada barril enviado a Cuba compite con necesidades internas, exportaciones e ingresos.
A ello se suma el factor financiero. Aunque el Gobierno federal ha defendido los envíos como ayuda humanitaria, expertos recuerdan que estos cargamentos suelen registrarse como cuentas por cobrar que, con el tiempo, se convierten en deudas incobrables para Pemex. La falta de datos oficiales actualizados sobre los volúmenes enviados refuerza la opacidad del tema y subraya su alta sensibilidad política y económica.
