marzo 7, 2026

CRUDO VENEZOLANO PRESIONA A PEMEX EN EL MERCADO DE EUA

La reaparición del petróleo venezolano en el mercado estadounidense se perfila como un nuevo factor de presión para los precios del crudo Maya que exporta Petróleos Mexicanos (Pemex). Así lo advirtió Jaime Brito, director ejecutivo del mercado petrolero en Chemical Market Analytics de Dow Jones Company, al señalar que la mayor oferta de crudos pesados reduciría el margen de negociación para México.

El especialista explicó que, en los últimos años, México ya había disminuido de manera significativa sus exportaciones de crudo Maya hacia la costa del Golfo de Estados Unidos. De acuerdo con datos de la Agencia de Información Energética de ese país, los envíos pasaron de niveles de entre 1.5 y 1.7 millones de barriles diarios a alrededor de 350 mil barriles diarios.

Aunque esta reducción ocurrió antes de la reapertura comercial de Venezuela, la entrada de crudo pesado venezolano implicará una competencia directa con el petróleo mexicano. Brito señaló que, en un escenario donde el Brent ronda los 65 dólares por barril y el WTI los 60, el crudo Maya suele cotizar entre 53 y 55 dólares, con un descuento de entre 5 y 7 dólares frente al WTI.

Históricamente, Venezuela ha utilizado el crudo Maya como referencia de precio, aplicando descuentos adicionales para hacerlo más atractivo a los refinadores estadounidenses. En este nuevo contexto, esa estrategia podría obligar a Pemex a ajustar aún más sus precios para mantener su participación en el mercado.

La llegada estimada de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo venezolano en el corto plazo fortalecería el poder de negociación de los compradores, presionando no solo a México, sino también a productores como Colombia, Ecuador e incluso Canadá, a ofrecer condiciones más agresivas para colocar sus crudos pesados.

El impacto sería especialmente relevante en el Golfo de Estados Unidos, donde las refinerías están diseñadas para procesar crudos pesados y extrapesados de América Latina. Una mayor disponibilidad de petróleo venezolano permitiría optimizar mezclas y márgenes, reduciendo la dependencia de alternativas menos rentables.

Más allá del efecto inmediato en precios, Brito advirtió que la reapertura del sector petrolero venezolano podría generar consecuencias de mediano y largo plazo para México, al desviar el interés de inversión internacional hacia Venezuela, en un momento en el que Pemex enfrenta un entorno de menor participación privada en exploración y producción.