WASHINGTON Y SAN SALVADOR ABREN NUEVA ERA DE LIBRE COMERCIO BILATERAL
Estados Unidos y El Salvador firmaron el primer acuerdo comercial recíproco del hemisferio occidental, mediante el cual se eliminan aranceles para productos textiles y agrícolas salvadoreños que no se producen en volumen suficiente dentro del mercado estadounidense, con el objetivo de fortalecer el comercio bilateral y la integración económica regional.
El anuncio fue realizado por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, quien calificó el pacto como un hecho histórico. El acuerdo, firmado en noviembre de 2025, establece que Estados Unidos retirará gravámenes a bienes específicos provenientes de El Salvador, siempre que no compitan directamente con la producción local, lo que abre una nueva ventana de oportunidad para las exportaciones centroamericanas.
La medida permitirá a empresas salvadoreñas ampliar su presencia en el mercado norteamericano, particularmente en sectores como el textil y el agroindustrial. De manera paralela, productos estadounidenses —especialmente farmacéuticos, médicos y automotrices— tendrán procesos regulatorios más ágiles para su ingreso al mercado salvadoreño, facilitando el flujo comercial en ambos sentidos.
De acuerdo con información difundida por Latam FDI, el acuerdo también contempla compromisos para modernizar la infraestructura aduanera y acelerar los procesos de certificación y aprobación de productos, lo que incrementará la competitividad y eficiencia logística entre ambos países.
Autoridades estadounidenses señalaron que el pacto incluye cláusulas de cumplimiento en materia laboral y ambiental, así como el reconocimiento mutuo de certificaciones regulatorias, manteniendo la prohibición de importaciones vinculadas a trabajo forzoso. Asimismo, la Casa Blanca indicó que este modelo podría replicarse con otros países de América Latina para fortalecer las cadenas de suministro regionales y reducir la dependencia de mercados extrarregionales.
En el corto plazo, se prevé un aumento en la demanda de productos salvadoreños en Estados Unidos, mientras ambos gobiernos avanzan en la implementación técnica del acuerdo, que apunta a generar crecimiento económico, atraer inversión y consolidar la cooperación comercial en la región.
