marzo 6, 2026

CRECE EL CHOQUE POLÍTICO POR ICE Y AMENAZA CIERRE DEL DHS

Las posibilidades de un acuerdo bipartidista sobre la actuación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se han deteriorado en el Capitolio, pese a un breve intento de negociación tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en Minnesota durante un operativo federal. Legisladores demócratas buscaban imponer nuevos límites a la aplicación de las leyes migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump, pero ese acercamiento perdió fuerza en cuestión de días.

El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, rechazó dos de las principales exigencias demócratas: frenar los registros sin orden judicial y prohibir que los agentes del ICE cubran su rostro en público. Johnson afirmó que los republicanos “nunca” aceptarán obligar a los agentes a obtener órdenes judiciales de un juez, defendiendo que ese requisito sería impracticable. En paralelo, legisladores republicanos impulsan propuestas propias, como medidas contra las ciudades santuario, inaceptables para la oposición.

Los demócratas sostienen que cualquier acuerdo debe incluir reformas profundas en el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en respuesta a la presión de su base política. Con el financiamiento del DHS a punto de agotarse en dos semanas, ambos partidos se preparan para un enfrentamiento presupuestario que podría derivar en un nuevo cierre del departamento, afectando operaciones aeroportuarias y los salarios de la Guardia Costera y el Servicio Secreto.

Aunque persiste el desacuerdo, existe un punto de coincidencia: la implementación de cámaras corporales para los agentes del ICE en Minneapolis, una medida anunciada por la secretaria del DHS, Kristi Noem. Sin embargo, legisladores de línea dura advierten que alcanzar un pacto más amplio será complejo, mientras crece la tensión política y la incertidumbre sobre si el Congreso logrará evitar otro cierre gubernamental.