VENEZUELA, UN MES SIN MADURO: INCERTIDUMBRE TRAS LA CAPTURA
La vida cotidiana en Venezuela cambió abruptamente hace un mes, tras la operación militar de Estados Unidos que derivó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. El hecho ocurrió cuando el exmandatario iniciaba su tercer período presidencial, luego de unas elecciones cuestionadas por la oposición y por más de 50 países. Desde entonces, el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez denomina este periodo como una transición, marcada por el escepticismo social y la incertidumbre regional.
La madrugada del 3 de enero quedó grabada en la memoria de muchos caraqueños. Una bioanalista que presenció los bombardeos cerca de la base aérea de La Carlota relató explosiones, esquirlas y pánico en plena autopista. Tras ver activarse una batería antiaérea y escuchar que Fuerte Tiuna y la residencia de Maduro estaban bajo ataque, comprendió la magnitud de los hechos. Semanas después, aún enfrenta secuelas emocionales y económicas, mientras observa con cautela la evolución política del país.
De acuerdo con el entonces ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, los enfrentamientos dejaron 100 muertos y 100 heridos. Posteriormente, el Tribunal Supremo de Justicia declaró una falta forzada de Maduro y designó a Delcy Rodríguez como presidenta encargada, una figura no prevista explícitamente en la Constitución. Desde su llegada al poder, Rodríguez ha impulsado cambios en el gabinete y en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, con al menos 28 movimientos relevantes, según especialistas.
A un mes de la captura, analistas hablan de señales mixtas. Se discute una Ley de Amnistía para excarcelar a detenidos por motivos políticos y algunos indicadores económicos muestran variaciones: bajaron los precios de alimentos como la carne y el pollo, mientras el mercado inmobiliario registró un alza del 22 %, según el economista Asdrúbal Oliveros. También regresan aerolíneas internacionales, incluida American Airlines, aunque persisten restricciones migratorias y las deportaciones de venezolanos siguen en la agenda de Washington.
