marzo 9, 2026

Protesta del 8M en la UASLP culmina con daños al edificio central

Durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, una protesta en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) derivó en actos vandálicos contra el edificio central de la institución. Manifestantes lanzaron petardos y prendieron fuego a la puerta principal, en medio de reclamos dirigidos específicamente al rector Alejandro Zermeño Guerra por la gestión de casos de violencia de género.

La movilización, que congregó a estudiantes y egresadas, se caracterizó por consignas que acusaban a la administración universitaria de indiferencia y encubrimiento. Carteles con mensajes como ‘Estamos hartas de no ser escuchadas y respetadas’ y ‘Basta de encubrir a los agresores’ reflejaron el descontento acumulado. El momento de mayor tensión ocurrió cuando un grupo atacó la entrada del edificio con explosivos e incendió la puerta, mientras el resto de las participantes continuaba con las protestas.

El malestar se sustenta en una serie de casos públicos que han erosionado la confianza en los mecanismos institucionales. Entre ellos destacan las denuncias por acoso y hostigamiento sexual contra un coordinador de un diplomado en Derecho, una agresión física atribuida a un profesor de la Facultad de Ciencias contra una exalumna, y el caso de una estudiante de Derecho que denunció violación por parte de tres compañeros dentro de instalaciones universitarias. Estos episodios han generado una percepción generalizada de impunidad.

Las críticas también se centran en lo que las manifestantes califican como una respuesta institucional desproporcionada. Días previos a la marcha, personal universitario realizó trabajos para proteger las fachadas del edificio central ante posibles daños. Para las protestantes, esta celeridad para resguardar la infraestructura contrasta con la lentitud que perciben en los procesos para atender sus denuncias y garantizar justicia.

La Defensoría de Derechos Universitarios de la UASLP reporta un volumen significativo de quejas. Solo en los primeros meses del año se han registrado más de 65 denuncias relacionadas con estos temas, una cifra que indica la persistencia del problema. Además, existe un clima de desconfianza entre quienes han interpuesto denuncias formales, ya que afirman que los procedimientos rara vez concluyen con sanciones efectivas, dejando una sensación de inseguridad para las estudiantes.