Registro de Sánchez Zumaya en el WTC deja fisuras en el bloque oficialista y dudas sobre su candidatura
El empresario y aspirante político Gerardo Sánchez Zumaya acudió este viernes al World Trade Center de la Ciudad de México para formalizar su registro como Coordinador Estatal de la Transformación y Soberanía Nacional en San Luis Potosí, figura que en los hechos perfila a quien podría encabezar la candidatura a la gubernatura. Lo que se planteó como un acto de unidad terminó exhibiendo fisuras evidentes dentro del bloque oficialista.
Desde los primeros minutos del evento llamó la atención la ausencia de las principales figuras de Morena en el momento clave del registro. La dirigente nacional Ariadna Montiel Reyes y la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, Minerva Citlalli Hernández Mora, se retiraron antes de la entrega formal del documento, pese a haber estado presentes en registros previos de otros aspirantes, lo que alimentó lecturas sobre un distanciamiento político.
En su lugar, el protagonismo fue asumido por representantes del Partido del Trabajo, quienes encabezaron la entrega del nombramiento. Este punto no fue menor, pues el documento entregado a Sánchez Zumaya no incluía los logotipos de Morena ni del Partido Verde Ecologista de México, sino únicamente el emblema del PT, marcando un contraste evidente con la narrativa previa de unidad.
El momento del registro también dejó ver un ambiente poco fluido. Testigos del acto señalaron que al empresario se le veía tenso, con dificultades para seguir el protocolo, mientras integrantes del presídium le insistían en avanzar para recibir el documento. La escena contrastó con otros registros previos que habían sido presentados como ordenados y con mayor respaldo institucional.
Ya frente a los medios, la situación escaló en tensión. Al ser cuestionado sobre su participación bajo las siglas del PT y no de Morena, el empresario respondió que ambas fuerzas “eran lo mismo”, intentando minimizar la diferencia política. Sin embargo, evidenció la contradicción con su discurso previo, donde se había tratado de vender como un perfil fuerte dentro de Morena y como puntero en mediciones internas.
La ausencia del dirigente nacional del PT, Alberto Anaya Gutiérrez, reforzó la percepción de un respaldo parcial o, al menos, no plenamente consolidado. En su lugar, acudieron enviados políticos sin el peso institucional que normalmente acompaña este tipo de registros.
Morena habría cerrado la puerta a Sánchez Zumaya debido a señalamientos relacionados con huachicol y el crecimiento patrimonial del empresario. A ello se suman los vínculos que se le atribuyen con figuras como Adán Augusto López Hernández y Andrés Manuel López Beltrán, que hoy tienen más repudio que respaldo en las cúpulas del partido por sus escándalos recientes.
Así, el acto que buscaba proyectar fortaleza terminó convertido en una fotografía incómoda: un registro sin la plana mayor de Morena, con presencia parcial del PT y con un aspirante que, lejos de despejar dudas, dejó abiertas nuevas interrogantes sobre su verdadera posición dentro del tablero político rumbo a San Luis Potosí.
