agosto 13, 2026

Ciencia en San Luis Potosí apuesta por la inteligencia artificial para enfrentar los retos del futuro

La inteligencia artificial y el supercómputo están transformando la investigación científica y la formación de nuevos especialistas. Así se destacó durante la inauguración de la Escuela Nacional de Supercómputo con Aplicaciones a la Remoción de Contaminantes del Agua, celebrada en el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT). Este evento, organizado por los investigadores Sinhué López Moreno y Daniel Ignacio Salgado Blanco, recibió más de 60 solicitudes y seleccionó a 25 estudiantes provenientes de 15 estados y 17 instituciones académicas.

En los talleres y seminarios se abordaron herramientas computacionales como la teoría del funcional de la densidad, la dinámica molecular clásica y el método de elementos finitos, con el objetivo de estudiar la remoción de contaminantes del agua desde distintas escalas. Durante la conferencia magistral, el investigador Aldo Romero Castro, de la Universidad de Virginia Occidental, explicó que la IA ha pasado de responder preguntas a ejecutar flujos de trabajo completos, analizando datos y revisando sus propios procesos. Este avance, vinculado al supercómputo, permite procesar enormes cantidades de información y abordar problemas científicos complejos, como el análisis de millones de estructuras en la ciencia de materiales para identificar aquellas que merecen validación experimental.

En el caso de la contaminación del agua, la combinación de grandes volúmenes de datos con modelos computacionales y principios físicos puede acelerar descubrimientos. Romero Castro subrayó que la tecnología debe verse como una herramienta para potenciar la investigación, no solo para automatizar respuestas. Además, señaló que las instituciones educativas deben adaptarse, ya que los estudiantes utilizarán estas herramientas en sus tareas. La IA puede convertirse en un acompañante del aprendizaje, generando ejercicios, explicando procedimientos y evaluando soluciones según las necesidades de cada alumno, sin reemplazar a los docentes, sino transformando su papel hacia la orientación y supervisión del uso responsable de estas tecnologías.

Finalmente, el investigador llamó a mantener una discusión abierta entre instituciones, docentes, estudiantes y familias sobre los efectos sociales de la IA. Aunque aún existen retos tecnológicos, como mejorar la memoria y la capacidad de contexto de estos sistemas, la sociedad debe participar en su evolución y aprovechar su potencial para fortalecer la ciencia y la educación. La apuesta de la ciencia en San Luis Potosí es clara: integrar la inteligencia artificial y el supercómputo como aliados estratégicos para enfrentar los retos del futuro, con una visión crítica y responsable.