San Luis Potosí acoge la Primera Convivencia Atlética de Familia Rosa contra el cáncer de mama
La capital potosina acogió ayer la Primera Convivencia Atlética de Familia Rosa, un evento organizado por un grupo de mujeres sobrevivientes de cáncer de mama que reunió a familias, corredores y sobrevivientes con el objetivo de generar conciencia sobre la prevención y la detección oportuna de esta enfermedad.
La jornada incluyó una carrera de cinco kilómetros, en la que cada paso buscó representar solidaridad y esperanza para quienes enfrentan o han enfrentado cáncer de mama. Participaron personas de distintas edades, quienes se sumaron a una causa centrada en promover una cultura de revisión y atención médica oportuna.
Familia Rosa, integrado por mujeres sobrevivientes, destacó que la convivencia permitió recordar que detrás de cada historia de lucha hay mujeres, familias y seres queridos que encuentran en el acompañamiento una fuerza invaluable. Para las organizadoras, la respuesta de la comunidad confirmó que no están solas en su camino.
En la rama femenil de la carrera de cinco kilómetros, María Fernanda Chávez obtuvo el primer lugar con un tiempo de 25 minutos y 47 segundos. Ericka Berenice Cisneros quedó en segundo sitio con 26:15, y Alana Flores García ocupó el tercer puesto con 27:27.
En la categoría varonil, Juan Herrera Salazar cruzó la meta en primer lugar con un registro de 23 minutos y 42 segundos. Aaron Jadid Luna Lara fue segundo con 24:48, mientras que José Carmen Romero Orduña terminó tercero con 25:19.
Las integrantes de Familia Rosa también completaron el recorrido. Karla Arroyo se ubicó en primer lugar de esta categoría con 38 minutos y 20 segundos; Ma. del Socorro Mendoza quedó en segundo con 38:29, y Susana Manzanares alcanzó el tercer puesto con 41 minutos.
Más allá de los resultados, el evento dejó un mensaje sobre la importancia de hablar del cáncer de mama y de no enfrentarlo en soledad. La prevención, la atención médica y la detección temprana son fundamentales para identificar posibles señales y buscar ayuda a tiempo, señalaron los organizadores.
Familia Rosa reconoció a las familias, amistades, patrocinadores y colaboradores que hicieron posible esta primera edición. Para las mujeres que han atravesado la enfermedad, compartir su experiencia y encontrar una comunidad dispuesta a caminar a su lado representa una forma de transformar el dolor en acompañamiento y la adversidad en una oportunidad para inspirar a otras personas.
Con esta convivencia, la capital de San Luis Potosí cerró una jornada en la que el rosa simbolizó solidaridad, vida y esperanza. La verdadera victoria, coincidieron participantes, no estuvo únicamente en llegar primero, sino en demostrar que cuando una comunidad se une por una causa, cada paso puede convertirse en un mensaje de apoyo.
