Congreso de San Luis Potosí aprueba acompañamiento psicológico para mujeres tras muerte fetal o neonatal
El Congreso de San Luis Potosí aprobó por unanimidad, en Sesión Ordinaria, un decreto que reforma la Ley de Salud del Estado para garantizar atención médica y psicológica integral, oportuna y digna a las mujeres que enfrentan una muerte fetal o neonatal. La reforma adiciona las fracciones XIII BIS y XIII TER al artículo 4º, así como la fracción II BIS al artículo 14 de dicha ley. Con esta medida, las autoridades buscan responder a una necesidad emocional y sanitaria que suele quedar invisibilizada y brindar un acompañamiento institucional desde el primer contacto con los servicios de salud.
De acuerdo con el decreto, se deberá ofrecer acompañamiento mediante primeros auxilios psicológicos y contención emocional, con el personal que disponga la unidad de salud de atención, dirigido a las madres que presenten crisis emocionales generadas por muertes fetales o neonatales. Posteriormente, si es necesario, se le referirá al área de psicología en la unidad de atención o, en su caso, a instituciones públicas que cuenten con personal para su seguimiento. Esto implica que la atención no se limite a la emergencia, sino que contemple una canalización adecuada y un seguimiento especializado cuando la situación lo requiera.
La reforma también establece definiciones claras para orientar la aplicación de la ley. Se entiende por muerte fetal la muerte del producto de la concepción antes de la expulsión o su extracción completa del cuerpo de la madre, independientemente del tiempo de duración del embarazo. Por su parte, la muerte neonatal es la muerte de una o un recién nacido durante sus primeros veintiocho días de vida. Estas definiciones permiten que el personal de salud identifique los casos y active los protocolos de acompañamiento emocional y atención psicológica con mayor claridad.
Con esta reforma, el Congreso de San Luis Potosí busca fomentar una atención más humana y sensible ante pérdidas gestacionales y neonatales, reconociendo el impacto emocional que estas situaciones tienen en las madres y sus familias. La aprobación por unanimidad refleja un consenso para fortalecer la protección de la salud mental y garantizar que las mujeres reciban contención emocional, primeros auxilios psicológicos y acceso a servicios especializados. La medida también contribuye a que las unidades de salud cuenten con criterios normativos para actuar de manera oportuna, digna e integral, evitando que las pacientes enfrenten estas experiencias sin respaldo institucional.
