septiembre 24, 2026

Gerardo Sánchez Zumaya Renuncia a su Candidatura en San Luis Potosí Acorralado por Denuncias

Gerardo Sánchez Zumaya decidió poner fin a su aventura política y anunció su renuncia a la precandidatura por la gubernatura de San Luis Potosí bajo las siglas del Partido del Trabajo con rumbo al 2027. Lo hizo mediante un comunicado tibio publicado en sus redes sociales, en el que se limitó a invocar ‘motivos personales’ para dar un paso al costado. Sin embargo, el empresario huasteco no logró ocultar que su salida responde a una serie de denuncias por lavado de dinero, defraudación fiscal y un historial que la propia Cuarta Transformación se negó a respaldar.

Sobre sus espaldas pesa una severa denuncia interpuesta en 2024 por lavado de dinero y defraudación fiscal, vinculada con movimientos sospechosos superiores a los 15 mil millones de pesos a través de una red de prestanombres. A esa carpeta se suman los oscuros contratos que su empresa Petrogesa firmó con Pemex, operaciones que jamás pudieron ser explicadas con números auditables. Se trata de una fortuna amasada de la noche a la mañana, imposible de justificar ante cualquier autoridad fiscal o financiera, y que terminó por convertirse en el lastre que arrastró durante toda su precampaña.

Sus alianzas terminaron por cavar la tumba política que hoy lo deja sin proyecto. En su expediente destacan su sociedad empresarial con Héctor Manuel Portales Ávila, detenido por posesión ilícita de hidrocarburos, y su cercanía con Adán Augusto López Hernández, figura repudiada al interior de Morena por sus vínculos con Hernán Bermúdez Requena, ex funcionario tabasqueño señalado como líder del grupo criminal La Barredora. Aunque intentó vestirse de guinda desde el año pasado, en Morena siempre le hicieron el fuchi y su afiliación jamás se consumó, obligándolo a tocar la puerta del Partido del Trabajo como simple consolación.

El repudio lo persiguió hasta el final. El día de su registro, la cúpula nacional morenista abandonó el recinto para dejarlo solo, y lejos de construir, se dedicó a dividir y dinamitar puentes atacando a la dirigencia estatal encabezada por Rita Ozalia Rodríguez Velázquez, quien recientemente fue increpada por uno de sus violentos seguidores. Mientras tanto, los rumores sobre su salida se consolidaron y la figura de Eli César Cervantes Rojas se afianzó como el perfil más aventajado para abanderar a la Cuarta Transformación en la entidad, tras su inminente nombramiento como Coordinador Estatal para la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional.

Al final, la mascarada cayó por su propio peso. Al huasteco nunca le interesó el bienestar de las familias potosinas ni el proyecto de nación, porque su verdadera desesperación siempre fue obtener el fuero constitucional que otorga la gubernatura para blindarse de los tribunales. Hoy, sin candidatura y sin el manto protector de la política, a Sánchez Zumaya solo le queda esperar a que las investigaciones en su contra sigan su curso y que la justicia, tarde o temprano, le pida cuentas.