septiembre 5, 2026

Iniciativa en San Luis Potosí busca instalar contenedores y aumentar multas por no recoger heces de mascotas

La diputada Ana María de la Cruz Olvera presentó una iniciativa para reformar las leyes Ambiental y de Protección a los Animales del Estado de San Luis Potosí, con el objetivo de establecer sistemas de recolección diferenciada de residuos orgánicos provenientes de animales de compañía, mediante contenedores especializados en espacios públicos.

La propuesta plantea que los ayuntamientos instalen estos contenedores en parques, jardines, áreas verdes, corredores recreativos y demás espacios públicos de uso común, conforme a los lineamientos técnicos que emita la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental. También se contempla que las personas que transiten con una mascota estén obligadas a recoger sus heces y a portar de manera visible papel, contenedor u otro accesorio para tal efecto, depositándolas en los sistemas autorizados por la autoridad municipal.

En la exposición de motivos, la legisladora advierte que la dispersión descontrolada de estos residuos en parques, áreas verdes, zonas recreativas o la vía pública representa una amenaza para el equilibrio ecológico y la salud de la población, al ser un foco para la propagación de enfermedades zoonóticas. Señala que la persistencia de heces al aire libre propicia la volatilización y transmisión aérea de materia orgánica, lo que incrementa el riesgo de conjuntivitis, infecciones dermatológicas y padecimientos gastrointestinales. Además, menciona que las lluvias arrastran componentes biológicos hacia drenajes y cuerpos de agua superficiales, ampliando la contaminación bacteriológica.

La iniciativa propone que los contenedores estén diseñados para evitar dispersión, olores y riesgos sanitarios, y que los residuos sean entregados a instalaciones autorizadas para su tratamiento o aprovechamiento. También incluye la atribución de los ayuntamientos para implementar, operar y supervisar estos sistemas, así como promover campañas de tenencia responsable y coordinarse con autoridades ambientales.

En cuanto a las sanciones, se busca aumentar las penas mínimas de 10 a 20 y las máximas de 50 a 60 UMAS para quienes incumplan estas disposiciones. Asimismo, se establece que los animales deberán transitar sujetados o transportados apropiadamente de acuerdo con su especie.

La iniciativa fue turnada a la Comisión de Ecología y Medio Ambiente para su análisis.